Las máquinas recreativas, también llamadas “tragamonedas” son una de las modalidades de juego que atraen a más gente. Debido a sus localizaciones habituales, su fácil acceso y la sencillez de uso se han convertido a lo largo de los años en una de las primeras opciones en cuanto a juegos de azar.

Hoy en día, aún pueden encontrarse máquinas recreativas en las cafeterías, clubes y otros lugares de ocio habituales. En los salones de juego siempre son la primera parada, dando la bienvenida a los asistentes. Hasta hace unos años, existía la costumbre de “echar unas monedas” al salir del trabajo, durante la pausa para el café, e incluso a la hora del almuerzo. De modo que se han convertido en una de las máquinas más utilizadas para apostar o tratar de ganar dinero mediante un juego de azar. Sin embargo, su componente adictivo también ha perjudicado a muchas personas arrastrándolas hacia un comportamiento enfermizo o la ludopatía.

Existen cinco datos que todo jugador debería conocer antes de apostar dinero en las máquinas recreativas:

  1. Las máquinas: ¿Están programadas o funcionan mediante el azar?

Pueden encontrarse de los dos tipos. Las primeras utilizan un programa operativo propio. Éste les indica que después de una secuencia de varias jugadas determinadas deben devolver una cantidad de dinero proporcional a lo que se haya apostado. Se encuentran frecuentemente en locales de restauración y en salones de juego.

Las máquinas que funcionan mediante el azar pueden encontrarse fácilmente en los casinos y los locales de apuestas. Actúan de forma totalmente aleatoria.

  1. ¿Cuál es el origen de máquinas tragaperras?

Antiguamente funcionaban sólo con monedas, aunque hoy en día pueden encontrarse algunas en las que puede jugarse con billetes e incluso tarjeta de crédito. Por ello, el término popular para referirse al dinero era “perras”. Actualmente se les sigue llamando así por la capacidad de los jugadores de derrochar grandes cantidades de dinero en ellas.

  1. Su diseño y funcionamiento

Las máquinas recreativas son una modalidad de juego más, con lo que funcionan prácticamente todas igual. Aunque su diseño se adapta siempre en función de su ubicación y el público al que van dirigidas para que resulten más llamativas. Hasta hace unos años funcionaban mediante una programación que determinaba cuántas partidas había que jugar antes de entregar el premio. Actualmente actúan según un algoritmo que predomina el azar, de modo que la probabilidad para ganar es aún más baja.

  1. Las leyendas urbanas de las máquinas recreativas

Popularmente, siempre se ha creído que las máquinas tragamonedas que más tardan en entregar el premio están a pocas jugadas de hacerlo, lo que se denomina “máquina caliente”. Por ello, muchos jugadores confían en un falso instinto para determinar qué máquinas tienen más probabilidad de repartir dinero. Sin embargo, este hecho es falso, ya que hoy en día funcionan mediante un sistema informático que determina el porcentaje de probabilidad invariable de que toque un premio.

CCAdicciones Madrid es un centro de rehabilitación de adicciones. Si tienes problemas con el juego, ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos.