El verano es la temporada del año en que más gente realiza sus vacaciones, especialmente en julio y agosto. Un período en que las personas desean romper con su rutina cotidiana y vivir experiencias más gratificantes. Motivo por el cual muchas de ellas se desinhiben con el alcohol, la marihuana y otras drogas, y experimentan sus efectos sin demasiadas preocupaciones. En este punto, aparecen las recaídas y las nuevas adicciones en verano en personas no dependientes.

Según el Informe sobre drogas que elabora el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías de forma anual, las adicciones y las posibilidades de padecer una recaída aumentan considerablemente durante los meses de verano. Además, varias ciudades españolas se cuelan en el “top” de consumo de cocaína en Europa. En esta etapa del año, factores como el clima, la flexibilidad laboral o el aumento de actividad social incitan a romper con la monotonía. Mucha gente que trabaja casi sin descanso durante todo el año, espera estos días como una liberación y poder vivir nuevas experiencias que les hagan desconectar de su rutina.

Las adicciones en verano en personas dependientes

Para los adictos y personas en rehabilitación, el verano supone un período duro y peligroso. Su intento por romper el círculo vicioso de la dependencia a las drogas se flexibiliza durante los meses de calor. En primer lugar, en estos días el paso de un ambiente frío a uno de caluroso condiciona la conducta. En segundo lugar, las interacciones sociales aumentan, creando nuevos riesgos de exposición a una recaída. Y por último, se ven condicionados a seguir las tradiciones veraniegas. Como por ejemplo, tomar una cerveza para combatir el calor o salir de fiesta por la noche.

Consecuencias de las adicciones en verano

A pesar de que los más expuestos a las adicciones en verano son los jóvenes, adolescentes, y menores de edad en general, existe otro grupo social que cada vez tiene más peso. Se trata de los padres y las madres de familia y edad temprana. La falta de control de estas personas sobre sus impulsos tarde o temprano influye en su conducta y condiciona a los hijos. En consecuencia, éstos se ven expuestos a una situación de mayor vulnerabilidad, que afecta a su percepción, a su aprendizaje y a los vínculos afectivos con los padres. Si no se toman medidas, se crea la posibilidad de que en el futuro, los hijos adopten su conducta y/o se vean más expuestos a padecer adicciones.

Las adicciones en verano más comunes son:

  • Adicción al alcohol
  • Adicción al cannabis
  • Adicción a la cocaína
  • Adicción al smartphone, las redes sociales y a las nuevas tecnologías
  • Adicción a las compras

El exceso de tiempo libre y el menor peso de responsabilidades durante estos meses hace que las personas no presten tanta atención a lo que les sucede. En consecuencia, quedan expuestas a una situación de mayor vulnerabilidad ante cualquier impulso que les llegue.

Cómo evitar las adicciones en verano

Con tal de evitar padecer abusos y dependencias de cualquier tipo, debe tratar de seguirse siempre un estilo de vida saludable y basado en el bienestar personal. De esta manera, se pueden reducir los niveles de estrés, ansiedad y otros síntomas que incitan a consumir drogas y a quedar expuestos a las adicciones en verano. Para ello, una solución efectiva es realizar actividades de ocio que eviten los pensamientos tóxicos y consigan la evasión frente a situaciones problemáticas.

Consejos para evitar las adicciones en verano:

  • Romper con la rutina cotidiana: Salir a pasear, quedar con amigos o familiares o descubrir un nuevo pasatiempo son actividades beneficiosas. Estas pueden ayudar a gestionar mejor los días de verano sin exponerse a riesgos innecesarios que acaben en una dependencia.
  • Realizar deporte: Hacer ejercicio con regularidad mejora la salud considerablemente, incrementa la motivación y la estabilidad emocional y también ayuda a concebir un mejor descanso. El verano es un período ideal para ponerse en forma y reducir el estrés que se acumula durante todo el año.
  • Alejarse del smartphone y de internet: El alto volumen de notificaciones y tiempo que se dedica a interactuar con los teléfonos inteligentes y dispositivos tecnológicos altera el ritmo de vida de las personas hacia un estado más frenético. Por ello, desconectar del móvil y las redes sociales en verano ayuda a recuperar la tranquilidad y a no depender de factores externos para vivir de forma saludable.
  • Realizar actividades de ocio: Las tareas y pasatiempos de entretenimiento ayudan a descubrir nuevas habilidades y a adquirir nuevos hábitos. Es positivo tratar de buscar alguno o realizar aquellos que no se han podido hacer por falta de tiempo, exceso de trabajo en todo el año, etc. La mente necesita trabajar pero también descansar de la rutina y buscar la creatividad y la motivación. Alguna cosa que sólo se encuentra con estados psicológicos positivos.

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