Conducir bajo los efectos de cualquier droga provoca graves alteraciones de la percepción y limita la capacidad de reacción al volante. No obstante, el consumo de sustancias se extiende a ritmo alarmante entre las personas que se ponen al volante en España. Según las estadísticas de la DGT, el 33% de los controles de drogas que se realizaron en 2015 dieron positivo.

Las drogas depresoras del sistema nervioso más conocidas son el alcohol, los opiáceos (incluyendo morfina, heroína y metadona), los hipnóticos, los ansiolíticos y los relajantes musculares. El consumo de estas sustancias tiene los siguientes efectos:

  • Incremento de las distracciones y la somnolencia
  • Alteración de la percepción
  • Retraso en la toma de decisiones
  • Ralentización de los movimientos
  • Falsa sensación de control y adopción de decisiones más peligrosas

El cannabis es la droga depresora más extendida entre los conductores españoles. Bajo su influencia, la percepción de lo que ocurre en la carretera se ve alterada y se puede llegar a un estado de ensimismamiento que lleve a distracciones y los consiguientes accidentes.

Las drogas estimulantes del sistema nervioso son las anfetaminas, la cocaína y el speed (y en menor grado la nicotina). Los efectos del consumo de estas sustancias son:

  • Sensación de inquietud y comportamiento impulsivo
  • Exceso de confianza frente a situaciones peligrosas
  • Disminución de la sensación de fatiga (se incrementa el cansancio físico real)
  • Mayor nivel de tolerancia al riesgo (comportamiento peligroso en carretera)

La cocaína es una de las drogas estimulantes más empleadas por los conductores de nuestro país. Su consumo genera un estado que desemboca en conductas impacientes, agresivas y competitivas al volante. Es frecuente infringir las normas de circulación bajo su influjo, especialmente los límites de velocidad.

Las conocidas drogas perturbadoras del sistema nervioso son los alucinógenos, los derivados del cannabis, el éxtasis o el MDMA, entre muchos otros. Incluso en pequeñas dosis sus efectos en la conducción son muy peligrosos:

  • Alteraciones en el pensamiento (toma de decisiones incorrectas)
  • Alteración de la percepción (recepción inadecuada de la información externa)
  • Estados de conciencia alterados
  • Disminución de los reflejos y la coordinación motora

El éxtasis es la droga perturbadora más común en las carreteras españolas, un alucinógeno que genera una sensación de euforia y emocionalidad imprevisible al volante. Las ilusiones ópticas son muy frecuentes y es habitual que los conductores realicen maniobras evasivas bruscas e injustificadas.

Cómo dejar las drogas

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