Se acerca la Navidad y muchas personas aún están ultimando los regalos que van a comprar para estas fiestas. Sin embargo, a veces no se tiene en cuenta el presupuesto destinado para estas tareas y es frecuente que se nos vaya de las manos gastando más de lo que uno se puede permitir.

Año tras año somos sometidos a una campaña mediática de consumo perpetuo que crece en cada edición con la premisa de celebrar unas fiestas llenas de felicidad, amor y amistad. Lo que se intenta vender es que cuantas más compras se realizan, más satisfacción se obtiene. Un argumento que a pesar de ser muy visible, se va asimilando inconscientemente en los individuos y que puede provocar graves consecuencias.

Hay una diferencia entre las compras excesivas y las compras compulsivas. En el primer caso, se trata de un hecho habitual cuando se producen temporadas especiales o festivas. Actualmente, las semanas de consumo elevado se encuentran desde finales de noviembre con el Black Friday hasta el día después de los Reyes Magos.

En el segundo de los casos, se da en individuos con ansiedad o algún tipo de desequilibrio que no pueden controlar y que se compensa con esta actitud. Posteriormente les invade la depresión por gastar más dinero del debido, lo que acarrea consecuencias psicológicas graves. Aunque durante estos días los adictos a las compras pasan desapercibidos, cada vez son más los afectados debido a la presión consumista a la que estamos sometidos constantemente.

Siempre existe una salida. En CCAdicciones creemos que es el apoyo de familiares y amigos es fundamental junto con el respaldo de profesionales especializados. Si sufres del trastorno de las compras compulsivas u otra conducta adictiva, ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos a recuperar la normalidad.