La feniletilamina se encuentra de forma natural en nuestro sistema nervioso central y en el cerebro. Aumenta la dopamina y la serotonina en el cerebro, lo que puede promover un estado de ánimo positivo y conducir a una mayor sensación de bienestar y satisfacción.

Las feniletilaminas, o las feniletilaminas sustituidas como se las conoce, están compuestas de la misma estructura química que la feniletilamina, pero con pequeños cambios que posibilitan la creación de nuevas drogas con efectos diferentes. Como el MDMA, que puede alterar el estado de ánimo y el comportamiento de una persona. O las anfetaminas, que también pueden alterar el comportamiento y causar alucinaciones.

De esta manera, hay muchas feniletilaminas modificadas con efectos estimulantes que alteran el cerebro y que se venden como drogas ilegales. Las llamadas drogas de diseño se han fabricado a partir de feniletilaminas. Pero también se pueden encontrar como medicamentos recetados que se usan para tratar el TDAH y la depresión.

Utilizándolas como drogas de diseño, principalmente por personas jóvenes, se busca el intento de mantenerse alerta por más tiempo, con sensación de euforia o alegría. Con el objetivo de reducir la sensación de agotamiento, cansancio, sueño y hambre. En otros casos buscan las alteraciones de la percepción o alucinaciones que producen estas sustancias.

Son drogas nuevas y sus fórmulas están cambiando constantemente, siendo esto un gran factor de peligro en lo que a su consumo se refiere. La mayoría de estas se identifican principalmente por números y letras como: 2C-I, 2C-B, 2C-T, 2C-T-2, 2C-T-7, 2C-E.

Son estimulantes fuertes, por lo que aumentan el ritmo cardíaco, la respiración y la presión arterial. La temperatura del cuerpo sube y puedes deshidratarte. Con un consumo excesivo, pueden ocasionar una fiebre alta, convulsiones y colapso de órganos.

Estas drogas se pueden encontrar en forma de polvo, cápsulas o comprimidos, y cuadrados de papel secante impregnados de la droga. Los efectos de estas drogas pueden llegar de una manera lenta, lo que lleva a la persona a consumir más, recibiendo una dosis bastante alta, pudiendo ocasionar efectos secundarios más peligrosos. Uno de ellos seria la rigidez muscular que puede ser potencialmente mortal.

Existe salida, siempre

Para superar esta adicción, es imprescindible contar con un seguimiento médico personalizado. En CC Adicciones te ofrecemos una primera visita gratuita para valorar la adicción y asesorarte sobre el tratamiento a seguir. Estas sustancias se han puesto de moda en los últimos años, sobre todo entre los jóvenes, por ser baratas y fáciles de conseguir. Pero suponen un alto riesgo para la salud de los jóvenes, que a menudo desconocen sus efectos nocivos.