Hoy hemos leído un excelente artículo en psicopedia.org, en el que pone en manifiesto la relación entre las mentes creativas y su vulnerabilidad a trastornos bipolares. “Las personas con un mayor riesgo de desarrollar trastorno bipolar, reportan de manera consistente experiencias más fuertes de inspiración».

El documento titulado Desarrollo y validación de una nueva medida multidimensional de la Inspiración: Asociaciones con el riesgo de trastorno bipolar, encontró una relación específica entre aquellas personas que encuentran su fuente de inspiración en su interior y el riesgo para el trastorno bipolar.

Según el profesor Jones, co-director de la investigación en la Universidad de Lancaster: Parece que los tipos de inspiración más relacionados con la vulnerabilidad bipolar son los auto- generados y están vinculados con un fuerte impulso para el éxito”.

No es la primera vez que ambos conceptos aparecen relacionados, hace un mes, en el blog de investigacionyciencia.es, publicaban los resultados del trabajo en el que Kyaga y su equipo del Karolinska Institutet de Estocolmo (Suecia), estudiaron a sujetos suecos que habían sido tratados por esquizofrenia, trastorno bipolar o depresión, entre 1973 y 2003.

“Su objetivo era analizar si los casos psiquiátricos tenían más probabilidad de tener una profesión “creativa”. Dentro de las profesiones “creativas” estaban las de: artista visual (fotógrafo, diseñador, etc.), artistas no visuales (músicos, actores, escritores) y académicos (profesores de universidad).

Finalmente, miraron también los registros de los parientes de los pacientes, para saber también cuáles eran sus trabajos y si estos entraban dentro de la categoría de “profesiones creativas”.

Los resultados obtenidos fueron que el tener un trastorno bipolar o ser un pariente cercano de alguien con trastorno bipolar estaba correlacionado con tener un trabajo creativo. Para la esquizofrenia, el escenario era más complejo: ser esquizofrénico no estaba correlacionado con ser creativo en sí mismo, pero estar emparentado con alguien con esquizofrenia sí que lo era. Para la depresión (depresión unipolar se entiende), no había ningún tipo de correlación”.