Aunque muchos comercios aún permanecen cerrados, la gente sigue comprando a través de internet mientras permanece en su casa. La situación excepcional que estamos viviendo ha incrementado esta actividad, haciendo que algunas personas se obsesionen por comprar a todas horas para combatir la inacción o el aburrimiento. En la vertiente negativa de este hecho, han aumentado los casos de adicción y trastornos por compras compulsivas.

Permanecer muchas horas en casa puede ser perjudicial para la salud. Si una persona no cuenta con actividades para realizar o se aburre demasiado durante un largo período de tiempo, puede padecer efectos negativos. Por un lado, las consecuencias que se derivan de un estado emocional negativo, como la depresión, la ansiedad o el mal humor. Por el otro lado, las consecuencias fisiológicas de no moverse, de no hacer ejercicio o estar sentado todo el día. Como remedio a esta situación provocada por el Estado de alarma, muchas personas han empezado a comprar por internet. No sólo con el fin de reabastecerse, sino también para entretenerse y combatir el aburrimiento de estar encerrados.

La oniomanía y el riesgo de la adicción a las compras compulsivas

Las compras por internet son una actividad como cualquier otra, pero que debido a la situación actual que estamos viviendo han ganado en importancia. Por ello, hay que prestarles más atención, porque un uso sin control ni responsabilidad puede derivar en una obsesión por gastar compulsivamente. A largo plazo, se puede convertir en una enfermedad conocida como la oniomanía, o la adicción a las compras compulsivas.

La oniomanía es un trastorno compulsivo de la conducta que incide directamente en la personalidad y la capacidad de actuar de un individuo. Se trata de una enfermedad psicológica que le impide controlar sus impulsos, haciéndole perder el autocontrol a la hora de comprar productos o servicios. Este padecimiento se clasifica dentro de la categoría de los Trastornos del control de los impulsos, y como tal, comparte rasgos con otras adicciones conductuales, como la ludopatía, la cleptomanía o la piromanía.

Efectos y consecuencias de las compras compulsivas

La principal consecuencia de la adicción a las compras es la presión social. Las personas que padecen esta enfermedad, están sujetas psicológicamente a la necesidad de seguir las modas y las tendencias que se imponen en la sociedad. En el caso negativo de no hacerles caso, desarrollan síntomas negativos que afectan a su autoestima y a su comportamiento social.

Con tal de aliviar su padecimiento psicológico, los adictos empiezan a gastar compulsivamente reduciendo así su ansiedad y haciendo desaparecer los impulsos consumistas. Sin embargo, existen otras características que determinan este trastorno por dependencia y las consecuencias que genera en las personas:

  • El arrepentimiento por gastar más dinero del debido
  • Poner en riesgo los ahorros y la situación financiera de la família
  • Seguir comprando compulsivamente de forma consciente
  • Llegar a pedir créditos para seguir comprando
  • Aparición de problemas familiares, sociales y laborales

Síntomas de la adicción a las compras compulsivas

El trastorno por compras compulsivas es una enfermedad muy grave y muy peligrosa que puede dañar no sólo al individuo, sino también a todos los que le rodean. Por lo que es imprescindible detectarla a tiempo y corregir la conducta de la persona dependiente lo antes posible. En caso contrario, la situación puede agravarse llegando a generar consecuencias cada vez más negativas.

Para detectar a una persona que padece oniomanía, es importante prestar atención a los síntomas de la adicción a las compras:

  • Episodios de ansiedad cuando no se está comprando
  • Sentimiento de insatisfacción tras comprar cualquier artículo
  • Cambios de humor negativos e irritabilidad constante
  • Pérdida del autocontrol a la hora de comprar y gastar dinero
  • Sensación de culpabilidad tras gastar demasiado dinero
  • Problemas para concebir el sueño e insomnio

Cómo controlar la adicción a las compras compulsivas

La adicción a las compras obsesivas empieza siempre con un carácter leve y dependiente del estado emocional y las motivaciones de la persona en cuestión. Una vez la persona se obsesiona con la actividad empieza a gastar dinero continuamente y de forma exponencial. El elemento desencadenante puede ser debido a un alto grado de estrés, trastornos de personalidad, una baja autoestima o episodios de ansiedad.

Para evitar sufrir una dependencia a las compras compulsivas es importante pedir ayuda cuanto antes a familiares y amigos. Si con ello no basta, es recomendable recurrir a apoyo profesional en un centro de tratamiento de adicciones. Los terapeutas de adicciones especializados en trastornos y dependencias pueden proporcionar los recursos necesarios para frenar la enfermedad.