La temporada navideña ya ha llegado y su clímax cada vez está más cerca. Son días de celebraciones, de reencuentros y grandes cargas emocionales, pero, sobre todo, de desinhibición. Son muchas las personas que durante estas fechas deciden liberarse de sus obligaciones y el estrés cuotidiano dándose a la tentación de los placeres más conflictivos. Algunos de ellos son las apuestas, la lotería y los juegos de azar, actividades que si no se realizan de la manera adecuada pueden llevar a la adicción al juego.

Es común que, en época de grandes festividades, las actividades de ocio se incrementen de forma considerable. Sobre todo, en Navidad, unos días caracterizados por el hecho de que la sociedad decide hacer regalos a sus seres queridos. El consumismo desmedido, los juegos de apuestas y el consumo de sustancias potencialmente tóxicas crece sustancialmente debido a la atmósfera y emotividad que flota en el ambiente. Por ello, es habitual que se produzca un aumento de los individuos con problemas con el alcohol, las compras compulsivas o que hayan contraído adicción al juego.

Según el libro Juego y Sociedad elaborado por el Instituto de Política y Gobernanza de la Universidad Carlos III de Madrid, en España existen alrededor de 140.000 personas con adicción al juego. De éstas, 7.000 están clasificadas como ludópatas y reciben un tratamiento contra la dependencia. Sin embargo, se trata de una tasa relativa baja ya que España se encuentra entre los cinco países de todo el mundo con menos problemas de este tipo.

Algunas de las actividades de azar que más alarmas están levantando en los últimos años son la lotería de Navidad, las apuestas de todo tipo, los juegos de casino y el juego online. Un tipo de ocio que nunca para de crecer y se ve favorecido por la aparición de nuevos medios de comunicación, las crisis sociales y económicas y las nuevas tendencias en la sociedad. Hechos que han tenido repercusión en la evolución del perfil de jugador. Según el estudio mencionado, en el 85% de los casos, el más común es un hombre menor de 35 años, de cualquier clase social, adicto a las apuestas y aficionado al fútbol.

Los estándares en cuanto a la adicción al juego están cambiando y se adaptan rápidamente a la sociedad. Unas tendencias que sin un control y educación suficientes pueden generar grandes incrementos de personas con adicción al juego.