Las llamadas drogas de inicio son aquellos estupefacientes que sirven como puerta de acceso al mundo de las drogas. En un primer paso, las personas que las prueban empiezan con una sustancia determinada, la cual les acaba enganchando y les incita a convertir el consumo en un hábito. Posteriormente, por factores ambientales en su entorno, estos individuos deciden tomar otros tipos de drogas. Hecho que les introduce de lleno en el abuso, la dependencia y la adicción. Hoy te contamos en qué consisten las drogas de inicio, cuáles son y cómo afectan a los que las toman.

¿Qué son las drogas de inicio?

Comúnmente, las drogas consideradas como de inicio son aquellos productos que contienen nicotina, alcohol y marihuana. Su fácil accesibilidad y su precio asequible las convierten en la opción ideal de cualquiera que decida empezar a consumir. Por otra parte, también existe el debate de qué drogas son mejores que otras. Aunque todas son malas y dañinas por igual, algunas de ellas están socialmente aceptadas. Por lo que, tomarlas no genera necesariamente una visión negativa sobre la persona en cuestión.

Tanto la nicotina como el alcohol son dos sustancias legales que se venden habitualmente. A pesar de que las consecuencias que provoca su ingesta para el organismo están bien documentadas, existe la creencia de que son dos drogas menos perjudiciales, o casi inofensivas. De modo que, hoy en día es frecuente encontrar a una gran cantidad de personas en la sociedad tomándolas como algo normal. Por otra parte, la marihuana se ha convertido en la droga preferida de los jóvenes y los adolescentes por su aparente inocuidad.

Dejar las drogas de inicio no es tan fácil

Obviamente, ninguna persona empieza a consumir drogas con la intención de volverse un adicto. Las que lo hacen, quieren experimentar sus efectos y las sensaciones que produce su toma. O, por otra parte, empiezan a consumir por presión social, de grupo o por la necesidad de imitar un modelo de conducta. Sin embargo, lo que más se busca es el placer que se siente al tomar estupefacientes, que no puede experimentarse de ningún otro modo.

Tomar drogas de inicio no significa que quien las pruebe acabe volviéndose adicto o consumiendo otras drogas más duras, como la cocaína o la heroína. No obstante, introduce esta posibilidad. La cual aumenta cuando se desarrolla la capacidad de tolerancia a las sustancias tóxicas o se empieza a depender de una de ellas.

Actualmente, existe una visión en la sociedad sobre las drogas de inicio que las considera como inofensivas. El hecho de venderse legalmente y contar con una fácil accesibilidad hace creer a la gente que no son demasiado dañinas para la salud y que casi no generan consecuencias. Por ello, las acaban incorporando en sus vidas como un hábito normal y corriente. Sin embargo, a pesar de que se vendan como productos naturales, como la marihuana, el consumo recurrente y el abuso puede pasar factura. Como cualquier otro estupefaciente, las drogas de inicio desgastan tanto el organismo como la calidad de vida.

Cómo evitar el consumo

Si las sustancias tóxicas generan consecuencias tanto a corto como a largo plazo, las drogas de inicio son la puerta de enlace al consumo y a la adicción. Para evitar que un individuo acabe consumiendo y padeciendo daños mayores, es esencial seguir una serie de pautas. Tenerlas en mente ayudará a esquivar situaciones de riesgo y vulnerabilidad que pueden inducir hacia la toma de drogas:

  • Concienciar a la persona sobre sus usos, riesgos y consecuencias
  • Crear un vínculo de confianza con la persona que decida consumir
  • Tratar de hablar siempre con confianza sobre los problemas que le ocupan la mente
  • Mostrarle el daño que provocan las drogas con hechos probados y opiniones de profesionales
  • Hablarle sin presión sobre la posibilidad de iniciar una rehabilitación de drogas y todo lo que conlleva

Motivos para empezar a tomar drogas

Sin duda, uno de los colectivos más afectados por las drogas son los adolescentes y los jóvenes. En su temprana edad, sienten la necesidad de encontrar su propia identidad y de experimentar nuevas sensaciones que les lleven a conectar mejor con su ambiente y con quienes les rodean. Motivos por los cuales hoy en día se han convertido en la parte de la sociedad que más posibilidades tienen de acabar tomando estupefacientes.

Algunas de las razones que explican porqué los adolescentes toman drogas son:

  • Para encajar con los amigos, conocer gente nueva y/o para mantener el estatus social en el que vive o en el que le han inducido
  • Para socializar con los demás. La capacidad de inhibición de las drogas facilita encontrar la comodidad en ciertos entornos sociales
  • Para aceptar los cambios repentinos en la vida. Superar una nueva situación complicada no es fácil, y tomar estupefacientes puede ayudar a quitar presión y ansiedad
  • Para aliviar el dolor. Los problemas psicológicos y emocionales pueden convertirse en trastornos si no se gestionan correctamente. Las drogas les ayudan a abstraerse de la realidad.

Si sientes que tú o alguien a quien conoces tiene un problema con las drogas, ayúdale a encontrar el apoyo que necesita para superarlo. Hacerlo en el momento indicado es crucial para evitar daños mayores en el futuro y no tener que padecer situaciones difíciles de resolver.

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