Existe una gran variedad de trastornos provocados por las anfetaminas. Aunque es más probable que su adicción incida a corto plazo, en algunos casos puede llegar a padecerse de por vida. Se trata de una afectación grave debido a que el principal perjudicado es siempre el sistema nervioso central. Hoy te contamos detalladamente cuáles son los efectos de las anfetaminas.

Qué son las anfetaminas

Las anfetaminas son una de las drogas más consumidas en España, y también una de las más tóxicas. Su efecto estimulante es muy parecido al que provoca la adrenalina. Al tomarlas, se aumenta la actividad cerebral y provoca que el individuo esté más atento al entorno y todo lo que ocurre en él. Factor por el cual se consumen habitualmente con un fin recreativo en contextos de ocio nocturno. Las anfetaminas se toman frecuentemente en forma de pastillas, cápsulas o polvo por vía oral, y reciben una gran cantidad de nombres distintos.

A pesar de tratarse de una droga ilegal, tiene mucho éxito, sobretodo en población joven y menor de edad. Los efectos a largo plazo de las anfetaminas son muy dañinos y pueden llegar a volverse crónicos. Entre ellos, se incluyen la intoxicación y los trastornos psicóticos. Dos consecuencias que aumentan su gravedad durante la adolescencia. En esta etapa, la persona se encuentra en período de crecimiento. Y un abuso de la droga sin responsabilidad puede llegar a crear daños cerebrales permanentes. Como por ejemplo, perder la memoria y la capacidad de aprendizaje.

Efectos de las anfetaminas sobre el cerebro

Cuando una persona consume anfetaminas puede llegar a padecer los siguientes síntomas. Unos efectos que se incrementan en función del número de dosis, la cantidad consumida, la frecuencia de toma y otras características.

  • Se libera más dopamina: Se trata de una sustancia cerebral que genera efectos psicoestimulantes y gestiona la gratificación psicológica del individuo. Al consumir más droga, su cantidad e intensidad aumentan.
  • Impide la recaptación de serotonina: Otra de las sustancias que actúan en el cerebro y que le ayudan a reducir los cambios emocionales profundos. Funciona naturalmente como un antidepresivo, pero con el consumo de anfetaminas se reduce la cantidad que se libera.
  • Se libera más noradrenalina: Esta sustancia cerebral actúa como estimulante. Al producirse más cantidad, el individuo se siente más activo. Con lo que aumenta su actividad motora y se reduce su cansancio.

Efectos de las anfetaminas sobre el organismo

Al alterar el funcionamiento normal del cerebro, las anfetaminas también modifican la forma en que el cuerpo y el organismo actúan. Algunas de las consecuencias de las anfetaminas son:

  • Aumento de la presión y la frecuencia cardíaca
  • Se contrae el Iris y aumenta la presión intraocular
  • Reducción de las secreciones del cuerpo
  • Dificultades para orinar
  • Aumenta la sensación de alerta
  • Se incrementa el rendimiento intelectual
  • Pérdida del cansancio y el apetito

La tolerancia, uno de los efectos de las anfetaminas más graves

Consumir habitualmente anfetaminas hace que el organismo se acostumbre a esta droga. Hecho que crea el fenómeno de la dependencia a este estupefaciente y la incapacidad del individuo para “funcionar” con normalidad. Por otra parte, también se experimenta un aumento de la tolerancia.

Con un consumo de anfetaminas frecuente y ascendente en el tiempo el organismo se acaba acostumbrando a sus efectos. Con lo cual, la persona que las consume deja de sentir lo mismo que en la primera dosis. Para poder experimentar la misma sensación necesita consumir cada vez más cantidad. En consecuencia, el abuso de las anfetaminas conduce a una adicción y a un trastorno.

El trastorno por consumo de anfetaminas

Uno de los efectos de las anfetaminas que incide con mayor fuerza sobre la salud es el trastorno por consumo. Aparece cuando una persona las toma a menudo o en una gran cantidad en poco tiempo. Este trastorno adictivo empieza con una intoxicación y los síntomas que genera sobre el organismo a corto plazo son:

  • Aumento de las pulsaciones
  • Pupilas dilatadas
  • Incremento de la sudoración
  • Náuseas y mareos
  • Vómitos
  • Reducción de las capacidades psicomotoras
  • Confusión

A largo plazo, los efectos de las anfetaminas pueden causar un trastorno más largo e incluso crónico. La persona que las toma puede sufrir de:

  • Delirium por intoxicación
  • Trastornos de ansiedad
  • Problemas para concebir el sueño
  • Episodios de psicosis
  • Trastornos sexuales
  • Trastornos emocionales y del estado de ánimo

El síndrome de abstinencia de las anfetaminas

Cuando un adicto a las anfetaminas interrumpe su consumo de golpe, le puede llegar el síndrome de abstinencia. Un trastorno que se genera cuando el organismo se ha acostumbrado a esta sustancia y que genera síntomas psicológicos y fisiológicos:

  • Alteraciones en el estado de ánimo
  • Pesadillas de forma habitual
  • Insomnio y incapacidad para descansar
  • Fatiga y cansancio recurrentes
  • Incremento del apetito
  • Retraso en el sistema psicomotor

Los efectos de las anfetaminas son en general muy graves y perjudican varios ámbitos de la salud. Tales como el sistema cardiovascular, el neurológico, el digestivo y que pueden llegar a derivar en conductas violentas. Por ello es importante ser consciente de las consecuencias que puede provocar y abandonar su consumo lo antes posible para reducir el nivel de riesgo. Sin embargo, es recomendable pedir ayuda profesional y consultar métodos de rehabilitación con un centro de tratamiento de adicciones, como CCAdicciones Madrid.