La drogodependencia es en la actualidad uno de los problemas de salud pública que más se ha incrementado y que afecta a una parte importante de nuestra sociedad. En ocasiones, las condiciones laborales son causa de insatisfacción y estrés laboral que generan en el individuo una necesidad de evasión o de estímulo que comporta, con frecuencia, la predisposición al abuso de drogas.

El ámbito laboral es especialmente sensible a las consecuencias del consumo de drogas y la dimensión de los riesgos con las drogas ha llevado a considerar las actuaciones preventivas como una necesidad, porque el medio laboral constituye un entorno propicio para la prevención y control del consumo de drogas. Un lugar de trabajo sin drogas protege la salud y seguridad de los trabajadores, ya que los trabajadores que no consumen drogas se accidentan menos, cometen menos errores y son más productivos.

Las actividades de prevención deben priorizar sectores de producción y colectivos de trabajadores en situación de alto riesgo y aquellos cuyo desempeño laboral pueda suponer un riesgo para terceros (conductores de vehículos de servicios públicos, sanitarios, profesionales de la seguridad, etc.). Entre las actividades a desarrollar se encuentran las de información, sensibilización y orientación, así como facilitar el tratamiento a los trabajadores con problemas derivados del consumo de drogas, trabajando desde un contexto de prevención de riesgos laborales y no desde una perspectiva sancionadora.

Un programa de salud para los trabajadores es una manera en que la organización ayuda a los asalariados a resolver sus problemas personales, entre los que se incluye el alcoholismo y la drogadicción. Este componente puede percibirse como una señal de apoyo por parte del empresario y podría ser una manera de mejorar la productividad. Además, el desarrollo de programas de prevención es positivo para las empresas, desde el punto de vista social y económico, ya que mejora el clima laboral, reduce las medidas disciplinarias, disminuye los niveles de absentismo, protege de contraer enfermedades relacionadas con las drogas, reduce la siniestralidad laboral y los niveles de conflictividad con jefes y compañeros.

El modelo CCAdicciones mantiene una elevada tasa de recuperación muy superior a la media de otros tratamientos, con un 86% de pacientes recuperados. Puedes pedir información sin compromiso al 902 400 426.