Desomorfina, heroína de los pobres o, simplemente, droga caníbal. Todos estos apelativos se refieren a una misma droga, la que se ha hecho popular en los medios con el nombre de krokodil.

El krokodil es una mezcla de codeína, gasolina o petróleo, una sustancia derivada de la morfina pero hasta 10 veces más potente. Esta droga provoca lesiones en el cuerpo de tono verdoso y aspecto escamoso que recuerdan a la piel de un cocodrilo. De aquí el nombre con el que la bautizaron en Rusia, lugar desde el que se teme que se expanda por Europa.

El primer caso conocido en nuestro país lo trató uno de los principales especialistas en krokodil de España, el doctor Gonzalo Haro Cortés, médico del Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón.

Efectos del krokodil

La capacidad demoledora de esta droga, llamado la «heroína de los pobres» por ser muy similar a ella aunque más barata, es muy elevada. Sus efectos destructivos empiezan con manchas en la piel, esta se vuelve gris, e incluso en algunas ocasiones se cae por el uso continuado dejando los huesos al descubierto. Se calcula que en tres años la carne se pudre.

La droga caníbal es de elaboración casera y forma parte de los opiáceos sintéticos: se crea a partir de una compleja cadena de reacciones químicas y mezclas.

Si quieres más información sobre el krokodril y nuevas drogas puedes leer esta entrevista al doctor Gonzalo Haro Cortés, que ha estudiado los efectos de sustancias como el «spice» y la droga caníbal.