Muchas de las personas que reciben asistencia en las salas de emergencias por causas relacionadas con las drogas, tienen múltiples sustancias en su cuerpo. Si el consumo de una droga puede suponer un riesgo para la persona, el de múltiples sustancias a la vez podría ocasionar graves consecuencias e incluso la muerte.

La mezcla o policonsumo de sustancias se produce por razones diversas. La más relevante es para conseguir efectos o sensaciones nuevas que no se pueden experimentar con una sola droga.

Al consumo de múltiples drogas se llega a veces también para paliar los efectos no deseados de una droga consumida previamente. Las combinaciones más comunes son:

  • Cocaína y alcohol: El alcohol parecer disminuir y volver controlables los efectos de la cocaína. El uso compulsivo puede resultar en sobredosis de cocaína, congestiones alcohólicas, complicaciones renales o complicaciones hepáticas.
  • Crack y sedantes: Los sedantes, aparentemente, alivian el malestar producido por el crack, un derivado de la cocaína. Generalmente el efecto “sube y baja” acaba formando patrones de consumo más prolongados que resultan en daño pulmonar y hepático.

El policusumo también se produce para potenciar los efectos de otra droga. Las sustancias que se suelen mezclar son:

  • Cannabis para el LSD: esta es una de las combinaciones más populares ya que, al fumar cannabis durante el uso de LSD, se incrementan los efectos del segundo y se aumenta la duración del “viaje”.
  • Tabaco para la heroína: la relación que existe entre las moléculas de nicotina y la heroína provoca que el tabaco se pueda utilizar para extender y aumentar los efectos de la heroína u otros opiáceos.

El consumo múltiple es, en sí mismo, una práctica de riesgo y por ello implica evaluar las circunstancias particulares de quien incurre en él para diseñar una intervención o tratamiento adecuados a sus necesidades. En CC Adicciones un equipo profesional ayudará a encontrar el tratamiento adecuado para el paciente. Solicita información llamando al 902 400 426.