Si le hacemos esta pregunta a la AFASAF, asociación de familias afectadas de SAF con sede en Barcelona, nos contestaran que el espectro del Síndrome Alcohólico Fetal (SAF) se incluye dentro de los llamados síndromes de influencia prenatal. A diferencia de los síndromes genéticos, el SAF se produce durante la gestación del embrión y no viene determinado por un error en la codificación genética. Su causa es la ingesta y abuso del alcohol (etanol) por parte de la madre durante el periodo de formación del feto antes de su nacimiento.

Las características generales a nivel físico y psicológico:

  • Déficit de talla y peso
  • Microcefalia (cabeza pequeña para la edad)
  • Problemas de desarrollo
  • Problemas orgánicos
  • Anormalidad facial
  • Coordinación locomotora deficiente
  • Presencia de TDAH (Trastorno déficit de atención e hiperactividad)
  • Conductas atípicas: gritos, aleteos
  • Socialización conflictiva
  • Falta de imaginación o curiosidad
  • Dificultades de aprendizaje
  • Discapacidad intelectual de grado variable

Este mes hemos podido leer un buen reportaje publicado en la revista InDependientes, especializada en adicciones, acerca del SAF y sus consecuencias en los infantes que lo padecen, muchos de los cuales viven con familias adoptivas debido a la disfuncionalidad de sus entornos biológicos y provienen de países de Europa del Este.

Estos casos hicieron que el gobierno catalán se plantease la prohibición de las adopciones en Ucrania y Rusia en Catalunya, sin embargo una portavoz de los padres afectados defiende que «se debe informar de que existe riesgo de SAF pero no prohibir las adopciones».

El artículo remarca la importancia de tener un diagnostico precoz para identificar cuanto antes las necesidades del niño y prestárselas. El diagnóstico llega por el estudio de tres factores: la historia médica materna, los rasgos físicos y los desórdenes en el neurodesarrollo.